Consumo en rojo: las ventas siguen sin repuntar y caen casi al 2% en mayo

El mapa del consumo muestra un cambio de hábitos y un escenario que todavía no logra recuperarse.

El consumo masivo volvió a mostrar señales de debilidad en mayo, con una contracción del 1,6% frente al mismo mes del año pasado. En lo que va de 2026, la caída acumulada ya alcanza el 3%, en un contexto donde el poder de compra sigue golpeado y el mercado interno no encuentra impulso.

Los datos surgen de un relevamiento de la consultora Scentia, que también expone fuertes diferencias según el canal de venta. Las grandes cadenas de supermercados encabezaron los retrocesos con una baja del 4,2% interanual. Detrás quedaron los autoservicios independientes, con un descenso del 1,3%, y los mayoristas, que registraron una merma del 1,6%.

El deterioro también se sintió con fuerza en rubros clave del consumo cotidiano. Los productos de limpieza para el hogar y la ropa lideraron las caídas con un desplome del 8,2%. A eso se sumaron los alimentos perecederos, que retrocedieron 6,5%, y los productos vinculados al desayuno y la merienda, con una baja del 5,4%.

En contraste, algunos sectores lograron mantenerse a flote. El comercio electrónico mostró un crecimiento del 29,9% interanual, aunque su peso dentro del total sigue siendo reducido y ronda el 5%. Las farmacias, por su parte, registraron una leve suba del 2,3%.

También hubo incrementos puntuales en bebidas, tanto alcohólicas como sin alcohol, con subas del 4,1% y 3,3% respectivamente.

Más allá de las variaciones mensuales, el informe advierte sobre un nivel de consumo que continúa lejos de sus registros históricos. En comparación con enero de 2023, el volumen actual se ubica en apenas el 84,8%, lo que refleja una recuperación todavía incompleta.

Salarios en alza, pero sin impacto claro en el consumo

En paralelo, los ingresos mostraron cierta mejora. Según datos oficiales, los salarios subieron 3,7% en abril y acumulan un incremento del 12,7% desde diciembre de 2025.

El avance mensual se explicó por subas del 4,0% en el sector privado registrado, 2,3% en el empleo público y 4,7% en el sector privado no registrado.

En la comparación interanual, los salarios crecieron 36,9%, con una fuerte incidencia del trabajo informal, que mostró un alza del 69,6%. En tanto, el sector privado registrado aumentó 29,3% y el público 29,6%.

Sin embargo, estos incrementos todavía no logran traducirse en una recuperación sostenida del consumo, que sigue condicionado por la pérdida de poder adquisitivo acumulada y los cambios en los hábitos de compra.