Cada vez peor: las ventas de comercios pyme cayeron en mayo y no logran recuperarse

El consumo sigue sin remontar el mal momento y golpea con más fuerza a los rubros no esenciales.

El nivel de actividad en los pequeños y medianos comercios volvió a mostrar señales de debilidad durante mayo. Según el último relevamiento del sector, las ventas registraron una baja interanual del 1,2%, lo que confirma la continuidad de un escenario adverso para el consumo.

Si bien en la comparación mensual se observó una leve mejora frente a abril, ese repunte no alcanza para revertir la tendencia negativa que se arrastra desde comienzos de año. En el acumulado de los primeros cinco meses, el retroceso llega al 3,1%.

Los datos reflejan un comportamiento irregular, con subas y bajas que no logran consolidar una recuperación sostenida. Desde enero, la actividad se mantiene en terreno negativo, sin señales claras de cambio de ciclo.

Diferencias marcadas entre rubros

El desempeño sectorial mostró resultados dispares. Algunas actividades lograron sostenerse, mientras que otras continúan muy afectadas por la caída del poder adquisitivo.

Entre los rubros que registraron subas se destacan Farmacia, con un crecimiento del 8,2%, seguido por Perfumería, que avanzó 2,3%, y Alimentos y bebidas, con una mejora apenas marginal del 0,2%.

En contraste, los mayores retrocesos se dieron en Bazar, con una caída del 8,9%, y en Textil e indumentaria, que descendió 5,2%. También se registró una leve baja en Calzado y marroquinería, mientras que Ferretería no presentó variaciones.

Comerciantes sin expectativas de mejora

El relevamiento también da cuenta de un clima de cautela entre los comerciantes. Casi la mitad de los consultados considera que su situación no cambió respecto al año pasado, mientras que una porción significativa afirma que empeoró.

Las expectativas a futuro tampoco son alentadoras: la mayoría cree que su situación se mantendrá sin cambios o incluso se deteriorará en los próximos doce meses. Sólo una minoría proyecta una mejora.

En este contexto, predomina la incertidumbre a la hora de invertir. Más de la mitad de los encuestados entiende que el escenario económico no es favorable para realizar desembolsos, lo que limita aún más las posibilidades de reactivación.

Consumo básico, también condicionado

El rubro alimentos, tradicionalmente más resistente a las crisis, también muestra señales de estancamiento. La leve suba registrada no alcanza para hablar de recuperación y está atravesada por factores estructurales.

La pérdida de ingresos reales y el peso creciente de los servicios en el gasto de los hogares reducen la capacidad de compra. A esto se suma el incremento de costos, que presiona sobre la rentabilidad de los comercios.

El informe se elaboró a partir de datos relevados en más de mil locales de todo el país durante los primeros días de junio, y expone un panorama donde el consumo sigue sin reaccionar y las pymes comerciales continúan bajo presión.