La investigación judicial sobre el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, suma nuevos elementos que refuerzan las sospechas sobre su patrimonio. El fiscal Gerardo Pollicita confirmó que el funcionario realizó dos escapadas breves a Gualeguaychú, donde se alojó en un exclusivo hotel rural y abonó la totalidad de la estadía en efectivo.
Según los datos incorporados al expediente, los viajes se concretaron entre el 6 y el 8 de diciembre de 2024 y luego entre el 28 y el 30 de noviembre de 2025. En total, fueron cuatro noches en las que Adorni desembolsó $2.350.000 sin utilizar medios de pago electrónicos. En ambas ocasiones reservó habitaciones dobles y solicitó discreción sobre su presencia.
El alojamiento elegido fue el Bolacuá Hotel Club de Campo, un complejo ubicado a pocos minutos de Gualeguaychú que ofrece servicios all inclusive. Durante esas estadías, el funcionario accedió a actividades recreativas como cabalgatas, pileta, cine, arquería y tenis. En su promoción oficial, el lugar destaca que la experiencia “se traduce en un grito de libertad”.
Estos movimientos se agregan a otros viajes realizados desde su desembarco en la Casa Rosada, que incluyen destinos como Bariloche —donde se hospedó en el Llao Llao—, además de salidas al exterior hacia Aruba y Punta del Este. En este último caso, lo acompañó su amigo Marcelo Grandio.
La causa también expone operaciones inmobiliarias bajo la misma modalidad. Pollicita detalló que Adorni alquiló durante once meses una propiedad en el country Indio Cuá por US$21.000, monto que también pagó en efectivo. Paralelamente, mientras avanzaban refacciones en su vivienda dentro del mismo barrio cerrado, se registraron dos desembolsos adicionales de US$94.000 y US$151.000, según declaró el contratista Matías Tabar.
El expediente judicial pone el foco en el uso sistemático de dinero en efectivo para gastos elevados, una práctica que dificulta el rastreo de fondos y que ahora queda bajo análisis en el marco de la causa por presunto enriquecimiento ilícito.
