Por Nicolás Villanova*
Hace unos días se publicó la información sobre la participación asalariada en el valor agregado bruto. El resultado para el primer trimestre del 2025 habría ascendido a un 49,1% de masa salarial correspondiente a los asalariados, mientras que, el excedente bruto de explotación (ganancias de los empresarios) habría disminuido a 35,6%. Algunos libertarios festejaron esta cifra y hasta el presidente tuiteó en su cuenta “Tsunami de Chanes”, al repostear el informe del INDEC. Con semejante dato se presenta una incógnita:¿estamos en presencia de una recuperación de la economía, con desarrollo y bienestar social, al punto que la actividad despega y los asalariados obtienen mejoras espectaculares? No, nada de esto. Probablemente, estos datos expresen un proceso de profundización de la recesión económica (cierre de empresas) seguida del incremento de la informalidad laboral (crece la masa salarial asalariada). A su vez, hay algunos elementos que matizan la información recientemente publicada: por un lado, el punto de comparación; y, por otro lado, las limitaciones del indicador.
Cualquier comparación con el 2024 supone una mejora espectacular
La información del primer trimestre de 2025 muestra una mejora respecto de los niveles de 2024. Sin embargo, festejar esto resulta una estrategia del gobierno libertario semejante al relato que en su momento impuso el kirchnerismo respecto del 2001. En ese entonces, cualquier dato resultaba espectacular comparado con la crisis. Ahora, Milei apela a los mismos artilugios. Luego de una brutal devaluación y liberación de precios de tarifas, seguida de una inflación de un 25% en diciembre de 2023 y de un 21% en enero de 2024, un cambio leve de cualquier indicador resulta una mejora fabulosa. Por ello, para una interpretación más realista es conveniente comparar con el 2023 que, recordemos, es el peor año del gobierno anterior, la antesala de su derrota electoral. ¿Y qué es lo que se observa? Que la masa salarial real del primer trimestre de 2025 está por debajo del mismo período de 2023; lo mismo ocurre con el valor agregado bruto (VAB) y el PBI per cápita.
En efecto, la participación relativa de la Remuneración al Trabajo Asalariado (RTA) del primer trimestre de 2025 muestra una mejora respecto de 2024 (+4,9 puntos porcentuales), pero se encuentra apenas por encima del 2023 (+1,2 puntos porcentuales).En cambio, la masa salarial real para los primeros trimestres de cada año muestra un incremento del 2025 respecto del 2024 (+14,7%), pero una reducción respecto del 2023 (-2,7%).Síntoma de que la “mejora” actual es limitada. Del mismo modo, el valor agregado bruto (VAB) en términos reales se incrementa en el primer trimestre de 2025 comparado con el mismo período que 2024 (+0,56%), pero se observa una reducción respecto de 2023 (-0,17%). Por su parte, si bien la evolución del producto bruto interno (PBI) muestra un incremento en términos reales en el primer trimestre de 2025 respecto del mismo período para 2024 y para 2023, lo cierto es que medido per cápita el producto bruto muestra un descenso de -1,2 puntos porcentuales en 2025 respecto de 2023. Esto quiere decir que la aparente recuperación no despega del peor año del gobierno anterior.
Un indicador con limitaciones
El indicador que busca mostrar la distribución del ingreso tiene varias limitaciones, aquí exponemos solo algunas de ellas. Por un lado, la “torta” no se reparte entre iguales: de un lado, la Remuneración al Trabajo Asalariado representa los ingresos laborales de poco más de 15 millones de trabajadores en relación de dependencia, mientras que, del otro lado, el Excedente Bruto de Explotación supone las ganancias de apenas poco menos de 700 mil patrones (según proyecciones propias en base a los datos de la Encuesta Permanente de Hogares y el INDEC). Esto quiere decir que ni ahora ni nunca existió el tan mencionado “fifty-fifty”. Por otro lado, los indicadores PBI y el VAB tienden a reducir la realidad de la economía registrada “en blanco” y subestiman la evasión fiscal y los ahorros que los empresarios obtienen por diversas fuentes.
Si bien las Cuentas Nacionales del INDEC imputan datos respecto a la denominada “economía no observada”, la información sólo remite a la actividad “ilegal”, a establecimientos de actividades no reguladas y a la población asalariada “en negro”. No obstante, existe toda una masa de dinero que la burguesía evade y que no es contabilizada por las Cuentas Nacionales en el PBI, o bien, que no reingresa en la economía. Se trata, por ejemplo, de la evasión fiscal y del ahorro por no pagar los aportes y las contribuciones patronales. Aún no tenemos información para este año, pero sólo con observar el año 2022 podemos trazar una aproximación de tan sólo una parte de lo que la burguesía evade y se ahorra. Se trata de millones de dólares.
En este sentido, un informe del Centro de Estudios Tributarios de la Universidad Austral Ciencias Empresariales[1] muestra que la evasión del Impuesto al Valor Agregado (IVA) habría representado un 49% en el año 2022. Estimativamente, esta cifra representaría casi 3,6 billones de pesos no declarados. Todo esto es ahorro de la burguesía que no blanquea. Luego, en base a estimaciones propias, la masa salarial ahorrada por el conjunto de los empresarios que contratan “en negro” habría sido, para el mismo año, de unos 2,8 billones de pesos.Esto daría como resultado una suma (siempre en 2022) de unos 6,4 billones de pesos sin blanquear que no figuran y no se registran como ganancias de los empresarios, cifra que representaría en aquel año un equivalente a 7,8% del PBI y 8,4% del VAB.Se trata de sumas que no van a parar a la recaudación fiscal y tampoco se vuelcan a la economía, ya sea bajo la forma de obra pública para infraestructura, subsidios al capital, o bien, a programas sociales o lo que fuere. Es decir, queda en manos de empresarios privados.
Probablemente, en los años 2024 y lo que va de 2025 la evasión impositiva se haya profundizado, sobre todo por la legitimidad que el gobierno libertario le otorga a la posibilidad de no pagar los impuestos y de avanzar con la contratación de empleo “en negro”. Una tendencia que de haber operado en 2025 habría subregistrado el valor agregado bruto y la participación relativa del excedente bruto de explotación. Consecuentemente, la participación asalariada relativa sería menor que la que muestran las estadísticas.
Recesión e informalidad
Vayamos al punto. ¿Por qué crece la participación asalariada en el VAB y cae la participación del excedente bruto de explotación? Probablemente, se deba más a la recesión económica seguida del crecimiento de la informalidad, que a una mejora en las condiciones laborales de los asalariados. En efecto, hay recesión la cual se expresa en la caída del consumo, la merma en la producción y, consecuentemente, el cierre de empresas. Según un informe del Centro de Economía Política Argentina[2], con datos basados en la información provista por la Superintendencia de Riesgos del Trabajo, entre noviembre de 2023 y abril de 2025 la cantidad de empleadores con trabajadores registrados habría disminuido en -15.557 empresas. Este proceso podría estar mostrando una tendencia a la concentración de capitales (cierre y absorción de empresas), así como también, a la salida de varias empresas, entre ellas las multinacionales HSBC, ENAP, Fresenius, P&G, Xerox, Clorox, Prudential.[3]La reducción del excedente bruto de explotación también se expresa en la evasión impositiva de los empresarios y el ahorro por no pagar los aportes y las contribuciones patronales. En este contexto recesivo lo único que crece es la informalidad y el desempleo, este último fuertemente arrastrado por los despidos en el sector público y por la destrucción de empleo en el sector privado registrado. Todo un síntoma de que, de continuar con estas tendencias, lo que sigue en la segunda parte del año será una mayor degradación de las condiciones de trabajo y de vida de la clase obrera.
[1]CET. Diagnóstico de informalidad de la economía argentina. Informe n2, noviembre 2024. Disponible en: https://shorturl.at/WmtM2.
[2]CEPA. INFORME LABORAL. Análisis de la dinámica laboral y empresarial. Datos a abril 2025. JULIO 2025. Disponible en: https://shorturl.at/w03G7.
[3]Bastida, J. El riesgo usa peluca. En Deuda Prometida: https://deudaprometida.com/el-riesgo-usa-peluca/.
*Por Nicolás Villanova (sociólogo, investigador del CEICS y militante de Vía Socialista).
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