Ya fue sospechoso cuando se fue la delegación del FMI de Buenos Aires hacia Washington sin decir mucho sobre la revisión que habían hecho de las cuentas nacionales. Después Alejandro Fantino intentó dar una explicación a fuerza de metáforas mecánicas sobre lo que estaba por pasar con el dólar y fue para peor. Unos días después el propio ministro Luis Caputo se mandó la bravuconada de “compra campeón”. Finalmente, esta semana el FMI le bajó el pulgar a la Argentina de Javier Milei en su jerga propia de la burocracia del organismo. En tanto, el gobierno no deja de intervenir en el dólar futuro con la cortísima meta de llegar a octubre sin devaluar para evitar el traslado a precios en plena campaña electoral.
“Es fundamental realizar esfuerzos adicionales para reconstruir las reservas, permitiendo al mismo tiempo una mayor formación de precios y compras de divisas para cumplir con las obligaciones del servicio de la deuda en divisas”, planteó el Fondo. El organismo reclamó a la Argentina medidas para «lograr una balanza comercial sólida y acumulación de reservas”. Por lo pronto, el directorio todavía debe reunirse para aprobar la última revisión y girar 2.000 millones de dólares. La frase que quedó resonado en el comunicado de la vocera Julie Kozack fue que las reservas están «críticamente bajas».
Eduardo Setti, exsecretario de finanzas de la gestión Sergio Massa al frente de Economía, relata que a partir de este nuevo acuerdo que otorgó la gestión de Kristalina Georgieva a la administración Milei, «el dólar fue a 1270, y se tomó la decisión de no dejarlo flotar libre, sino que el Banco Central sea un comprador más para tener reservas, impulsar el riesgo país a la baja y poder rolear el vencimiento de los bonos. Pero después, cambiaron de dirección y fueron al atraso cambiario para que no haya inflación. Cuando el mercado vio que no rollearon ni acumularon reservas, el riesgo país no descendió. Se jugaron por la alternativa más riesgosa”.
“Todo esto es consecuencia de que no acomodaron a tiempo. Ahora hay carteras y personas físicas dolarizándose, por el aguilando y el turismo saliente y poco receptivo, y eso genera presión. Recién ahora están empezando a comprar algo de dólares. Están aprovechando los últimos días porque después quizá no haya muchos dólares estacionados, y el segundo semestre no tiene oferta agraria”, evalúa Setti en diálogo con Deuda Prometida.

Qué pasará con el dólar
A pesar de este cuadro, el economista no ve una debacle automática sino un “final abierto”. “Puede que haya una devaluación del 20%, ya corrió arriba del 10% cuando llegó a 1300. Algo se traslada a precios”, pronostica. El exfuncionario del Frente Renovador ve que, en enero, cuando haya que pagar los 4000 millones de dólares al FMI, la mano de Giorgieva puede volver a jugar a favor de la gestión anarcolibertaria y promover un perdón, el famoso waiver, que solicitó Argentina ante el organismo el 4 de julio.
En las negociaciones a futuro del Rofex, el mercado espera que el dólar llegue a $ 1.455 en diciembre y rompa la barrera de los $ 1.500 en febrero.
“Ellos sienten que lo único que tienen para mostrar es una desaceleración de la inflación y solo se focalizan en eso a costa de destrozar pymes y el entramado productivo. Es por eso que van a mantener el atraso cambiario a fuerza de endeudamiento. Caputo tiene que quedar en la historia por el daño que hizo a Argentina en tan corto plazo”, sentencia el economista.
About Author
Te puede interesar también...
-
Presiones reprimarizadoras: China y la crisis industrial argentina
-
En un año y medio la ANDIS aumentó un 387% su presupuesto para cargos directivos
-
Inversión en PBA: Kicillof recorrió obras hidráulicas en Luján y Mercedes
-
Invertí desde $ 1.000 en un plazo fijo desde Cuenta DNI y obtené 52% anual
-
Famatina, orgullo riojano: candidata oficial de Argentina en Best Tourism Villages de la ONU