31 de agosto de 2025

La metalurgia agoniza: la apertura de importaciones amenaza miles de puestos de trabajo

Empresarios advierten que la apertura de importaciones debilita aún más al sector.

La producción metalúrgica mostró una tenue recuperación en junio en comparación con el año pasado, pero todavía se mueve en niveles muy por debajo de los que supo alcanzar la actividad. Según datos de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (ADIMRA), el incremento interanual fue del 2,3%, mientras que en términos mensuales apenas subió un 0,1%. Sin embargo, la comparación parte de un derrumbe previo: en 2024, el sector había retrocedido un 17,3% en el mismo período.

La actividad metalúrgica no repunta. Continúan las caídas en sectores estratégicos y el uso de la capacidad instalada en valores más bajos en términos históricos”, alertaron desde ADIMRA. De hecho, el nivel de utilización de la capacidad instalada ronda el 45,9%, un número que evidencia que más de la mitad del potencial productivo permanece ocioso.

La situación preocupa a los industriales, que ya anticipan que las dificultades actuales impactarán en los puestos de trabajo. “A fin de año se sentirá cómo la falta de actividad repercutirá en lo laboral”, señalaron a El Destape fuentes de la dirigencia sectorial. La combinación de bajo consumo, caída de inversiones y el ingreso creciente de bienes importados se vuelve insostenible para muchas pymes.

El panorama se agrava para los fabricantes de maquinaria agrícola. Pese a que junio mostró un aumento de patentamientos frente al mismo mes de 2024, la comparación mensual revela una caída abrupta. De acuerdo con la Asociación de Concesionarios de Automotores (ACARA), se patentaron 506 unidades entre cosechadoras, tractores y pulverizadoras, un 23,4% más interanual. Pero respecto de mayo, la merma fue del 40,7%, ya que se habían vendido 853 máquinas.

Elio Del Re, titular de ADIMRA, subrayó que “mientras la industria local muestra señales de estancamiento y en niveles históricos muy bajos, el ingreso de productos importados crece a una tasa promedio de 5%”. Y advirtió: “Con liberación sin filtro de importaciones y de máquinas usadas, todo ese repunte sectorial se va a sentir en las próximas mediciones”. En este sentido, el Gobierno habilitó la importación de maquinaria usada, una decisión que despertó fuerte rechazo en las empresas que producen localmente. Algunas compañías adelantaron que no van a ofrecer servicio de postventa para esos equipos, incluso cuando pertenezcan a sus marcas.

Al interior del sector metalúrgico, la situación es dispar. La producción de autopartes retrocedió un 2,6% y la de Bienes de Capital cayó un 1,2%. En cambio, Maquinaria Agrícola y Carrocerías y Remolques lograron subas de hasta el 14,3%. Sin embargo, si se descartan estos segmentos puntuales, el resto de la actividad mostró un leve retroceso del 0,1% en un contexto donde la competitividad se ve afectada por un tipo de cambio que empresarios consideran atrasado y por la elevada carga impositiva.

Desde la División de Maquinaria Agrícola recordaron que la industria nacional llegó a ubicar a la Argentina entre los principales exportadores de estos bienes, con más de 40.000 empleos directos. Pero ahora la continuidad de esa capacidad productiva está en riesgo. Según datos oficiales, el 98% de las cosechadoras y el 86% de los tractores que se venden son de origen brasileño, y el temor es que con la flexibilización de importaciones de usados esa participación se vuelva aún más desfavorable.

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