31 de agosto de 2025

La realidad desmiente a Milei: crecen los locales vacíos y se profundiza la recesión urbana

El cierre de persianas se aceleró en las principales avenidas porteñas. La Plata también muestra signos de deterioro.

Las calles comerciales de la Ciudad de Buenos Aires muestran un escenario cada vez más desolador. Un relevamiento realizado por la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC) reveló que la cantidad de locales vacíos aumentó un 40% en comparación con el mismo bimestre del año pasado. La tendencia, lejos de desacelerarse, se profundiza: solo entre mayo y junio de este año, se registraron 238 comercios cerrados, en alquiler o en venta.

El informe de la CAC, que monitorea desde hace una década los principales corredores comerciales del país, indica que la tendencia al cierre se aceleró en los últimos meses. En la medición anterior, correspondiente a marzo y abril, la cifra había sido de 212 locales inactivos. El salto interbimestral fue del 12,3%.

Entre los factores que empujan esta dinámica aparecen dos elementos centrales: el encarecimiento del alquiler de locales —que puede alcanzar hasta los USD 13.000 mensuales, más expensas— y el desplome en el consumo, que obliga a muchos comerciantes a desistir de continuar con sus negocios. En ese contexto, se multiplican las estrategias para captar clientes: promociones, descuentos agresivos y planes de pago en cuotas sin interés. Pero para muchos, no alcanza.

Además, el fenómeno no se circunscribe solo a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. La capital bonaerense también experimenta una caída marcada. En La Plata, el mismo relevamiento mostró que la cantidad de locales vacíos creció un 50% en la comparación interanual y un 100% con respecto al bimestre anterior. Allí, 18 locales se encontraban en situación de cierre o sin actividad comercial en las zonas relevadas.

¿Qué zonas empeoraron y cuáles repuntaron?

El deterioro no es homogéneo. Algunas áreas comerciales mostraron retrocesos notorios, como la Avenida Córdoba (entre las calles 4000 y 5300), la Avenida Rivadavia (en distintos tramos) y la peatonal Florida, uno de los centros turísticos y comerciales más importantes de la Ciudad. En cambio, otras avenidas como Corrientes, Cabildo, Santa Fe, Avellaneda y Pueyrredón exhibieron mejoras en el corto plazo, lo que muestra una dinámica dispar entre los barrios.

El informe también diferencia entre los locales que están en venta y los que permanecen en alquiler. En este último segmento se registró una leve baja de 4,3% respecto del bimestre anterior, pero si se mira la evolución anual, el incremento fue del 18,9%. En cuanto a los locales en venta, el número se mantuvo estable en los últimos dos meses, aunque la comparación interanual marca un alza del 37,5%.

El avance del comercio digital

En paralelo al cierre de locales físicos, el comercio electrónico no detiene su crecimiento. Mientras los negocios tradicionales se ven asfixiados por los costos y la caída de ventas, el e-commerce parece jugar en otra liga: en 2024, la facturación en plataformas digitales aumentó un 180%, más de 60 puntos por encima de la inflación acumulada. Esta migración hacia la venta online se aceleró desde la pandemia y ahora aparece como única salida para muchos emprendimientos.

La situación actual configura un escenario complejo para el tejido comercial urbano, que enfrenta el dilema de sostener estructuras cada vez más costosas o reinventarse en un entorno digital que, si bien ofrece oportunidades, también impone barreras de acceso y competencia feroz.

La postal de cientos de persianas bajas en plena Ciudad de Buenos Aires es, en este contexto, mucho más que una fotografía: es el reflejo de un modelo económico que deja afuera a los comercios de barrio y a quienes no logran adaptarse a la lógica del consumo digital o los altos costos inmobiliarios.

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