1,7 millones de personas menos: Milei logró que los argentinos dejen de viajar en colectivo

El menor uso del transporte público se da en un contexto de tarifas más caras, menos frecuencias y un mercado laboral debilitado.

La cantidad de personas que se trasladan en colectivo por el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) registró una fuerte caída en agosto. Durante los días hábiles, el promedio de pasajeros se ubicó casi un 19% por debajo del nivel alcanzado un año atrás.

Los datos surgen de un relevamiento de la Asociación Argentina de Empresarios del Transporte Automotor (AAETA), que tomó información disponible hasta el 9 de agosto. El informe contabilizó un promedio de 7.237.737 pasajeros por día durante las jornadas laborales, frente a los 8.933.246 registrados en agosto de 2025.

La diferencia equivale a unos 1,7 millones de pasajeros menos cada día, una retracción que también aparece durante los fines de semana.

Cuánto cayó el uso de colectivos durante los fines de semana

El retroceso no se limita a los días laborales. Los sábados, el sistema pasó de movilizar un promedio de 5.526.994 personas diarias en agosto de 2025 a 4.416.884 este año.

De esta manera, la caída interanual alcanzó el 20,1% durante los sábados.

Los domingos, en tanto, el descenso fue menor pero también significativo: el promedio pasó de 2.872.763 a 2.543.963 pasajeros, lo que representa una disminución del 11,4%.

El comportamiento muestra una menor utilización del transporte público en prácticamente toda la semana, aunque el impacto resulta más pronunciado en los días en los que se concentra la actividad laboral.

Boletos más caros y menos frecuencias

Uno de los principales factores que inciden sobre la demanda es el aumento del costo del transporte. Durante agosto volvieron a aplicarse subas en las tarifas de los colectivos.

En la Ciudad de Buenos Aires, el boleto mínimo llegó a $852,90, mientras que en las líneas de jurisdicción bonaerense el pasaje inicial alcanzó los $1.111,19, luego de un incremento mensual del 4,4%.

El encarecimiento se acumuló durante los últimos meses. Un informe del IIEP de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA señaló que las tarifas de transporte aumentaron 73% durante el último año, por encima de la evolución general de los precios.

A la presión sobre el bolsillo se agrega otro problema: la reducción de las frecuencias. Desde el segundo trimestre se registró una menor circulación de unidades, en un escenario marcado por el incremento de los costos operativos y las dificultades vinculadas al esquema de subsidios.

Un informe elaborado por el mismo instituto y difundido en abril había advertido que la circulación de colectivos en el AMBA llegó a disminuir hasta un 40%.

El impacto del desempleo en los viajes cotidianos

La situación del mercado laboral también aparece como un factor clave para explicar la menor cantidad de pasajeros.

Los últimos datos del INDEC ubicaron la desocupación en el 8,7% en el Gran Buenos Aires durante el primer trimestre de 2026, por encima del 7,8% registrado para el conjunto de los 31 aglomerados urbanos.

La región concentra una parte importante de los puestos de trabajo y, por lo tanto, de los desplazamientos diarios vinculados al empleo. Cuando cae la cantidad de personas ocupadas, también disminuyen los viajes habituales hacia fábricas, comercios, oficinas y otros lugares de trabajo.

El resultado combina tres elementos que impactan directamente sobre el sistema: un transporte cada vez más caro, menores frecuencias y un mercado laboral con menos personas trasladándose todos los días.